Claves para definir los objetivos de tu proyecto de vida con la ayuda del coaching

La trayectoria de cada persona es completamente única, tanto si se trata de lo personal como de lo profesional. Por este motivo, a la hora de definir los objetivos de tu proyecto de vida, debemos centrarte en lo que deseas alcanzar. Sin embargo, con demasiada frecuencia dichos objetivos no se ajustan a la realidad o no avanzan de la manera en que nos gustaría y acabamos tirando la toalla, presos de la frustración. Ahora, con el coaching, puedes aprender una serie de claves que te ayudarán, no solo a marcarlos, sino también a alcanzarlos. ¿Quieres conocer cuáles son?

Por qué utilizar el coaching para definir los objetivos de tu proyecto de vida

La disciplina del coaching tiene la finalidad de ayudarnos a formular las preguntas correctas para que podemos encontrar nuestro propio camino. Un error muy frecuente que tendemos a cometer es el de no identificar con exactitud lo que deseamos alcanzar. Por el contrario, nos dejamos arrastrar por la corriente o nos comparamos con las personas que tenemos a nuestro alrededor.

¡Pero tu vida y tus proyectos son individuales! Puesto que se trata de decisiones importantes que pueden modificar el transcurso de nuestra vida, es conveniente trazar la ruta adecuada. Y para ello, debes elegir a un coach personal que esté capacitado profesionalmente. Si no cuenta con la preparación suficiente para ser nuestro guía, nos sentiremos aún más frustrados y sin ganas de seguir adelante. De ahí la importancia de la preparación y la formación en coaching.

Metodología para identificar tus propósitos

Para identificar nuestras metas y objetivos en la vida, el coach debe primero acompañar a su cliente a explorar su situación actual. En algunos casos, los cambios que haya que introducir serán pequeños, mientras que en otras ocasiones es posible que tengas que reformular tu vida para empezar a vivirla como realmente te gustaría.

En cualquier caso, la figura del coaching será tu guía y tu referencia para que puedas avanzar, aunque sea con pequeños pasos. Para conseguirlo, a la hora de establecer los objetivos de un proyecto de vida, el coaching se basa en la metodología GROW. Este término es un acrónimo del inglés y sus siglas hacen referencia a los siguientes conceptos: Goal, que es un objetivo en particular; Reality, o realidad; Options u opciones, y Will, que es la voluntad para seguir adelante en la ruta marcada.

¿Y qué significan exactamente? Pues son cuatro pasos que hay que seguir y que abarcan desde la definición inicial del objetivo hasta finalmente su consecución. A continuación, vamos a verlos en más detalle junto con otras claves.

Traza una ruta

Siguiendo la metodología GROW, el primer punto será, con la ayuda del coach, establecer los objetivos de tu proyecto de vida a través de una serie de cuestiones que te hagan replantearte tu situación. Para ello, debes tener en cuenta la realidad en la que vives, ya que no tendría sentido apostar por algo ajeno a tus posibilidades. Una vez que hayas valorado todas tus opciones, se marcarán una serie de pasos con los que tendrás que comprometerte para finalmente llegar hasta tus objetivos.

Objetivos SMART

Tal y como se hace con los objetivos de una empresa, ya sean los generales o los de un departamento en concreto, los personales deben seguir esta misma línea. Estas siglas también vienen del inglés, y lo que quieren decir es que tus metas deben ser específicas, medibles, alcanzables, realistas y dentro de un plazo de tiempo establecido.

Si lo vemos con un ejemplo, ponerte como objetivo cambiar de trabajo puede ser demasiado general. Por el contrario, especificar el tipo de puesto y el sector en función de tu propia experiencia y habilidades y marcar una fecha límite de cinco meses se ajusta al método SMART.

De lo general a lo particular

Si ya te has marcado tus objetivos de tu proyecto de vida, ahora lo que debes hacer es concretar. Es decir, establecer una serie de pequeñas acciones que irás llevando a cabo para poder aproximarte a tu meta. Si volvemos a nuestro ejemplo, los pasos a seguir podrían ser modificar y actualizar el currículo, localizar ofertas de trabajo, registrarse en diferentes portales de empleo o realizar cursos de formación. Las ideas o los pensamientos deben acompañarse irremediablemente de acciones. De lo contrario, no conseguiremos avanzar.

Crea una lista y pon fechas

Tener planes en la mente es algo que todos hacemos, pero los pensamientos, como hemos dicho, no logran los objetivos de un proyecto de vida salvo que se acompañen de una acción. Por ello, cuando identifiques los pasos que debes dar, crea una lista y pon una fecha límite en cada uno. Esto se permitirá tener una sensación de urgencia para que puedas avanzar. Y a medida que los vayas alcanzando, táchalos para que puedas apreciar tu progreso.

Deja espacio para la flexibilidad

Otro de los errores que solemos cometer cuando nos marcamos objetivos de un proyecto de vida es ser demasiado rígidos. Puesto que identificar unas metas específicas supone ya un esfuerzo, nos aferramos a ellas sin contemplar una alternativa. Sin embargo, vivimos en constante cambio, y dejarse llevar pueda hacernos identificar nuevas oportunidades que en un primer lugar no vimos. Esto significa que mientras avances, debes mantener una constancia para poder progresar. Pero al mismo tiempo, ser flexible y adaptarte a lo que venga.

Rodéate de personas que te apoyen

Aunque hemos dicho que los objetivos o nuestro plan de vida es individual, disponer de un círculo que nos apoye también es fundamental para cuando nos flaquean las fuerzas. Además del coach, es conveniente encontrar personas cercanas que actúen como aliados. Puede tratarse de familiares o amistades; lo importante es que puedan alentarnos cuando nos invadan las dudas y que compartan con nosotros las alegrías del progreso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

diecisiete + 20 =

Table of Contents

Ir arriba
Abrir chat
¿Necesitas ayuda?